viernes, 4 de noviembre de 2011
Nuestro punto de vista
¿Cuales son las causas que nos han llevado a esta situación, cuando parecía que todo iba razonablemente bien?
Los componentes y colaboradores de este Blog han ido variando a lo largo del tiempo. Algunos continuamos, otros se han retirado y otros se han ido incorporado o apoyando de forma diversa. Lo curioso, es que revisando nuestras entradas, nos llama la atención que, sin pretenderlo, se evidencia un sentimiento compartido, un punto de vista común: la sensación de que esto viene de atrás, de que las cosas nunca han ido bien, ni siquiera en los tiempos de vacas gordas.
Esta sensación nos ha movido a la reflexión, y tras el análisis del corto periodo de vida de la cooperación para el desarrollo cántabra, pensamos que las causas que motivan el actual declive del sector giran principalmente en torno a dos factores:
- En primer lugar nunca existió por parte de la casta política una voluntad real, ni un compromiso ético verdadero, con la cooperación para el desarrollo. Esto, que implícitamente lo sospechábamos desde hace tiempo, se ha demostrado de forma explícita, pues a la primera de cambio, en cuanto han llegado las dificultades, con la máxima rapidez, la cooperación ha pasado a ser un elemento totalmente prescindible, sin importar las consecuencias ni los efectos desastrosos sobre los más vulnerables.
- En segundo lugar, y paradógicamente, el progresivo aumento de recursos de los cinco últimos años ha causado efectos perversos tanto en la cooperación misma, como en el tejido asociativo que la sustenta, los cuales pueden estar en la raíz de la extrema debilidad que está llevando a la cooperación para el desarrollo cántabra a la UVI.
Trataremos de apuntar con más detenimiento las principales causas internas que, a nuestro entender, han situado al movimiento asociativo vinculado a la cooperación en semejante coyuntura, ya que esto es lo que realmente nos interesa y preocupa, por si puede servir de reflexión o fomentar el siempre necesario debate dentro del sector.
De la otra parte, la de los políticos y adláteres, de sus continuas marrullerías y de su desastrosa gestión preferimos no ocuparnos en este momento.
Siguiendo el hilo del tema de esta reflexión, y como antes observábamos, si bien los buenos tiempos sirvieron para aumentar el volumen de la ayuda, la existencia de recursos públicos accesibles a las organizaciones no lucrativas ha provocado efectos indeseables, entre los que se puede destacar, la enorme dependencia de la mayoría de las organizaciones de las ayudas públicas. En estos momentos en que las administraciones pasan por dificultades financieras enormes, la situación está repercutiendo de forma directa en el día a día de las asociaciones, que no encuentran una salida clara a esta realidad para la que no estaban preparadas.
El problema tiene como punto de partida el no haber sabido preveer que la relativa abundancia de recursos públicos tenía fecha de caducidad. Esta situación generó en muchas organizaciones, una acomodación al statu quo, que les ha impedido ver con perspectiva de futuro y dotarse de una planificación estratégica que contemplase un escenario similar al actual.
Las ONGD contagiadas de la euforia general, asumían que los tiempos de bonanza nunca tendrían fin y por eso ni se plantearon un posible plan B. Primer gran error.
Las cosas iban bien, y las organizaciones de cooperación, o al menos la mayoría de ellas, dedicaron el grueso de sus energías a gestionar la ayuda, lo cual es sumamente gratificante, pues se pueden visualizar resultados de forma tangible. Como dijera Galeano, cambiar las cosas, aunque sea un poquito, es la única forma de demostrar que la realidad es transformable.
Como consecuencia se fue generando el segundo problema, y es que muchas ONGD se fueron cargado de estructura dedicada casi en exclusividad a la gestión de proyectos o dedicando casi todo su esfuerzo a esta tarea. A la vez, gradualmente, se fue descuidando la atención a su base social y desvaneciendo el carácter reivindicativo y participativo de que hicieron gala en el pasado, con la consiguiente desmovilización ciudadana. Segundo gran error.
Recordemos el camino recorrido y como la movilización ciudadana en torno al 0,7 puso las bases para que la cooperación para el desarrollo entrara de lleno en la agenda política.
Generalizando y esteriotipando, con los riesgos e inexactitudes que ello conlleva, podemos afirmar que al calor de las subvenciones crecieron y crecieron ONGD de todo tipo, algunas, sin un verdadero enraizamiento en la sociedad. Un gran número de ellas, minúsculas, se conformaron con ir sacando algo de aquí y de allá para ir haciendo pequeñas actuaciones, sin querer ni poder asumir más complicaciones. Otras, con más vitalidad, apostaron por crecer y aprovechar las oportunidades del momento, pero pocas consiguieron diversificar sus ingresos, y casi todas entraron en una carrera competitiva, en ocasiones alocada, para la captación de recursos públicos, de creación de delegaciones, o mejor, de creación de delegaciones para captar recursos aunque no se contara con una base social sólida en el territorio. Tercer gran error.
El resultado, una porción de gigantes con pies de barro, un gran número de organizaciones atomizadas tremendamente vulnerables, junto a unas pocas que mostraban una mayor viabilidad y que lograron consolidarse más equilibradamente.
Las mega ONGD, mientras tanto, siguieron su camino, apoyadas en su prestigio, sus campañas y en la independencia que los ingresos seguros de sus donantes les proporcionan, si bien, como todas las demás, experimentaron un enorme incremento de su actividad y de su estructura, que también les está pasando factura en la actualidad.
Paralelamente, algunas organizaciones, muy cercanas a partidos políticos, ante la visión del volumen del activo circulante, se aprestaron a aprovechar las ventajas de esta cercanía al poder. El resultado, además de un crecimiento antinatural y sin base social, fue la exarcerbación de la competitividad con sus afines, las miradas a los demás como puros competidores y un vaho de favoritismo que fue empañado su imagen poco a poco. Pero, bajo nuestro punto de vista, lo realmente pernicioso para el sector en Cantabria, es el trasvase de miembros de estas organizaciones, militantes de los partidos políticos, al mundo de la cooperación para el desarrollo. Este desembarco, a la larga, supuso la retirada paulatina de muchos de los tradicionales onegeros, y el consiguiente predominio en los órganos de coordinación del sector de los experimentados y bregados politiqueros. Cuarto gran error.
El resultado, a grandes rasgos, fue una primera bonanza en forma de facilidad de captación de recursos y una mejora de la interlocución y el diálogo "amigable" con las administraciones, por la cercanía al poder de los recién llegados. Pero a la vez, propició la inoculación de una carga extraordinariamente tóxica: el contagio de los modos de pensamiento, de acción y de relación interpersonal propios del mundo de la política en el espacio de la cooperación para el desarrollo. Estos nuevos elementos, se mostraron como un auténtico revulsivo que propició el incremento de los conflictos internos, la desmovilización, la desafección y en algunos casos la renuncia de quienes no se sintieron a gusto con el nuevo clima de trabajo.
Todos estos elementos nos sitúan en el escenario actual, en el que el abandono a su suerte de la cooperación para el desarrollo por parte de las administraciones, coge con el paso cambiado a las ONGD. Envueltas en dificultades económicas, con su base social y su capacidad de movilización mermadas, con los medios de comunicación totalmente refractarios a las campañas, notas de prensa y demás iniciativas de comunicación tradicional, no ven otra salida que la resignación o el pataleo, y éste ultimo con cuidado, a la chita callando, no vaya a ser que con la que está cayendo la sociedad no entienda sus reivindicaciones o se enfaden los políticos y todavía sea peor.
¿Cómo se puede afrontar el futuro para evitar el drama que supondría para las comunidades con las que se colabora, la desaparición de las acciones que ejecutan las ONGD en lugares donde nuca llegará la cooperación institucional, o para impedir el colosal desastre que a nuestro jucio supondría que el mundo de la política sea el único gestor de la ayuda?
Lo sensato es suponer que son una multiplicidad de factores los que sería necesario poner en marcha para lograr remontar este profundo bache con alguna posibilidad de éxito.
En primer lugar seguramente sería provechosa una profunda reflexión dentro del sector, que a día de hoy no se ha producido, para tomar conciencia de la realidad y estudiar posibles alternativas.
Como sugerencia y aporte, nos parece imprescindible redefinir las estrategias seguidas hasta el día de hoy. Por ejemplo, debemos tomar conciencia de la importancia capital de cuidar la base social de nuestras organizaciones. La base social es lo que nos da legitimidad y es la savia que puede mantener vivo el tejido asociativo en estos momentos y cara al futuro. Sin el cuidado y la promoción de nuestros voluntarios, socios y simpatizantes la supervivencia de las organizaciones es muy incierta, y más cuando los recursos públicos se volatilizan. Ésta es por tanto una tarea prioritaria.
La incidencia política y las tareas de sensibilización y educación para el desarrollo son otro eje ineludible para la reactivación y vigorización de la cooperación para el desarrollo.
Por una parte, es esencial potenciar el trabajo de comunicación de nuestros objetivos, de nuestras poderosas razones, de nuestras propuestas por un mundo mejor y la denuncia de la situación de extrema pobreza e injusticia en que vive una parte significativa de la humanidad. Nuestro mensaje y nuestras razones siempre han sido bien recibidas y comprendidas por la población. Las encuestas nos hablan del alto grado de confianza de que gozan las ONGD en la sociedad. Es un trabajo a largo plazo, arduo, en ocasiones altruista y sin un reconocimiento o una compensación inmediata, pero estrictamente necesario para contar con el respaldo de la ciudadanía.
Por otra parte, debemos tener claro que los políticos no van a mover un dedo si no sienten la reivindicación y la presión ciudadana. Por esta razón, debemos reactivar a nuestras bases, apostar por la presencia social y tomarnos en serio la puesta en marcha de estrategias de movilización y presión eficaces. La incidencia política debe ser ser una de las claves de nuestra planificación.
Probablemente sean necesarias otras medidas para adaptarnos a los nuevos tiempos. El sector debe redimensionarse, la captación de fondos debe redefinirse, las herramientas de comunicación han de ser más eficientes, etc. pero nos gustaría terminar este extenso análisis poniendo el acento en la necesidad de inclusión, de contar con todos/as. Nadie es prescindible, cada cual aporta su energía a la consecución del objetivo común y debe interiorizar la necesidad de aceptar al otro y entenderse con él, por muy distintas que sean sus concepciones o personalidades. Esto no pretende ser palabrería vana. Debe tomarse muy en serio. Entendemos que es uno de los requisitos fundamentales para que el trabajo en equipo de sus frutos. Y debemos ser un equipo fuerte si queremos ser escuchados. Merece la pena hacer este esfuerzo, es mucho lo que nos jugamos.
viernes, 21 de octubre de 2011
La desverguenza en estado puro.
Solo IU mantuvo una actitud digna, que fue objeto de cierta socarronería de mal gusto por parte de los demás partidos, que intentaron el ninguneo de esta actitud, atribuyéndola a que no ejerció en este periodo labores de gobierno.
La desverguenza en estado puro, el más absoluto desprecio por la sociedad civil, el cinismo más abrumador, la mayor insensibilidad hacia la ecatombe cotidiana plasmada en la muerte de miles de seres humanos, se desprendió por cada uno de los poros de la piel de los representantes del PP, PSOE y PRC.
Cara dura, muy dura, de cemento armado. Su propio ombligo como horizonte político y un discurso evasivo, burdo y retrógado, evidenció que se profundizará aún más en los retrocesos en la lucha contra la pobreza, e hizo ver a todos, que la muerte y el sufrimiento de hombres, mujeres y niños se la trae al pairo. Que sus prioridades son otras, que para este viaje les sobra la sociedad civil.
El que sepa leer entre líneas, habrá comprendido que el PP, en este momento en el poder, emprende un camino en sintonía con un discurso que tiene un tufillo que nos es familiar, que nos suena de habérselo escuchado a alguna "institución" universitaria, con nombre de puro, que con la habilidad propia del arribista, parece haber pasado de enemigo político, a apoyo y consejo del PP. La misma institución que abogaba por acabar de una vez por todas, con "la anomalía española", esto es, con la participación activa y real del movimiento asociativo en la cooperación para el desarrollo en este país. Un discurso que habla de cooperación directa, de hacer mucho sin direro aprovechando los recursos existentes, de cambio radical en la manera de hacer cooperación, de eficacia, eficiencia, etc. etc etc.
Al final el círculo se cierra. Forman parte de la misma casta, se reconocen y, aunque antes se situaban en en bandos políticos opuestos, con el consiguiente despellejamiento mútuo, ahora se necesitan. Ambos tienen intereses comunes, los unos mantener su estatus y a sus allegados, y los otros, que acaban de aterrizar, necesitan una estructura que les de cobertura. El acuerdo está dado. Reunión de pastores, oveja muerta.
Se decía desde una campaña de la Coordinadora de ONGD ¿Quién paga el pato de la crisis? Para nosostros la respuesta está clara. Y también quién van a ser los beneficiados. Al final, y por esta senda, la estructura de la cooperación en Cantabria se asemejará más y más a la de las elefantiásicas Instituciones Internacionales, en las que los propios intereses de la pesada maquinararia burocrática son un fin en si mismo, y un enorme lastre que hace que al final los de abajo, a quienes debieran dirigirse todos los reursos, reciban solo promesas, y ya sabemos que las promesan no alimentan, ni curan.
Mal panorama para la cooperación al desarrollo participada por la sociedad civil. Volvemos a plantear la pregunta que nos hizo famosos ¿Seguirán las ONGD boquiabiertas mientras los buitres leonados se meriendan la cooperación para el desarrollo y a ellas de postre? ¿La postura de boca abierta, es por pura sorpresa, es infantilismo, mansedumbre, vocación de victimas, o de lo que se trata es de recoger alguna migaja presupuestaria que mitigue la hambruna de recursos a que les está sometiendo el actual Gobierno de Cantabria?
¿To be continued?
lunes, 17 de octubre de 2011
Virgencita, Virgencita que me dejen como estoy
Frente a los recortes brutales comenzados por el PSOE en 2010, con una reducción cercana al 30% y continuados y agravados por el PP en 2011, que reducen los aportes de la cooperación para el desarrollo de Cantabria cerca de un 70 %, las ONG´s, lejos de crecerse con tal castigo, demuestran una enorme mansedumbre y, a tenor de su imagen pública, apuestan por confraternizar con los políticos que toman tales decisiones.
Suponemos que el objetivo de esta farsa es conservar lo poco que queda y ver si el año que viene la cosa va mejor y hay más suerte. Curiosa estrategia, si tenemos en cuenta el oscuro futuro que nos regalan los mercados.
¿Que pensarán de esta brillante estrategia los hambrientos del Cuerno de África, los afectados por los desastres en Centro y Sur América o los miles de destinatarios de los proyectos que ya no se realizarán? Cada euro de recorte significa una penuria más, significa que ya no hay nada para África, que primero es nuestro interés y que se pueden morir en paz.
Para rizar el rizo del despropósito, los mismos desalmados defensores a ultranza del darwinismo social, que imponen estos drásticos recortes a los más necesitados, les toman la delantera a las ONG´s y se convierten en los abanderados de la lucha contra la pobreza.
Como ejemplo un botón: el ayuntamiento de Santander con una disminución en este año 2011 de más de un 70% de la partida destinada a cooperación para el desarrollo, organiza el 17 de octubre, día contra la pobreza, un sainete en la Plaza Porticada con banda municipal, colegios y mesas de ONG´s incluidas. El mensaje: "Comprometidos en la lucha contra la pobreza" el gesto (simbólico por supuesto) un Si sostenido emitido por los músicos de la banda y demás acompañantes.
Se nos parte el corazón... se trata de sensibilizar..... Vale, aceptamos pulpo como animal de compañía... pero que se haga después de recortar 250.000 € y que se les olvide explicar a los colegiales los efectos de esta decisión sobre la lucha contra la pobreza, nos parece de un cinismo sin límites.
Como colofón a este teatro solidario, nos encontramos con la osadía y la cara dura de la presencia de los miembros del actual Gobierno de Cantabria y ayuntamientos que aplican recortes brutales, en las acciones supuestamente reivindicativas que ponen en marcha las ONGD, lo cual nos produce asombro, estupefacción y asco. Pero lo que nos asombra aún más, y nos provoca auténtica veguenza ajena, es el consentimiento de las ONG´s. Es sumante curioso observar como están siendo recibidos en estos actos los políticos cántabros que ostentan el record de aplicar los recortes más abultados de toda la Península Ibérica (incluida Portugal), por algunos altos representantes de este colectivo. Los besitos, se combinan con corrillos amigables, bromas, colegueo y confraternidad. Pareciera que se comprende y asume la situación, que se piensa en la misma clave ideológica que los recortadores. Pareciera también que se olvida que, en definitiva, los recortes son una decisión política y una cuestión de prioridades.
Lo que percibimos los componentes de este blog, es un enorme complejo por parte de las organizaciones del sector al defender los principios y objetivos que motivan su existencia. Se teme que la sociedad no comprenda el mensaje en estos tiempos de crisis, y se posicione en su contra. En definitiva y a nuestro jucio, se está colocando la venda antes que la herida. Es precisamente esta línea de sensibilización, movilización, presión ciudadana, valentía y dignidad en los planteamientos la que nos ha traido hasta aquí desde las movilizaciones del 0,7, la que hizo posible situar la lucha contra la pobreza en la agenda de los políticos, y posiblemente el abandono de este camino sea la causa que puede llevar a su desintegración.
El seguidismo y la renuncia a llamar las cosas por su nombre no son buenas consejeras. La consecuencia inmediata de esta actitud por parte del sector de las ONG´s será, con seguridad, la fagocitación política de las causas que abanderan, su transformación en gestos "simbólicos" de claro carácter populista, la reducción de las organizaciones a simples comparsas y el perjucio inmediato para los verdaderos protagonistas: las poblaciones de los países empobrecidos.
martes, 6 de septiembre de 2011
Para muestra un botón
¿Recuerdan ustedes que en Camargo existía una concejalía de cooperación internacional?
Pues vayan olvidándose de tales exotismos. El PP ya esta aquí y con él han desaparecido la una y la otra, según nos comentan fuentes del sector de las ONGD..
En el primer caso, la Cooperación Internacional se relega a un lejano departamento dependiente de la Secretaría General de la Consejería de Educación y Cultura, que a su vez delega en la Dirección General de Universidades. En el segundo, la gestión se le encomienda a una concejala que en sus horas libres tiene que encargarse de varias áreas de peso dentro del ayuntamiento de Camargo.
En Santander más de lo mismo. Y en todos los sitios la cantinela de los recortes. Hay otras prioridades. Estamos en tiempos de crisis.
La consecuencia inmediata es la relegación de la cooperación para el desarrollo a las catacumbas de la administración. Un retroceso enorme en la solidaridad que condenará a cientos de miles de personas que viven en una crisis permanente, desde hace décadas, al olvido y que seguramente matará por inanición a una parte importante del tejido asociativo de Cantabria.
El mensaje de sálvese quien pueda que se envía a los ciudadanos es el peor posible.
Ese es el sacrificio que al parecer necesitan los mercados.
Esa es la filosofía que desde siempre ha guiado las políticas más conservadoras. Las mismas que impregnan a diestra y siniestra la mente de nuestros políticos, cautivados con la erótica del poder representada hoy por la economía financiera que todo lo puede. Esto ya nos lo espèrábamos de los políticos conservadores, aunque no tanto de los que se consideraban progresistas.
Pero la uténtica sorpresa, lo que más nos asombra, tiene que ver con la pregunta: ¿A qué están esperando las ONGD para reaccionar? Cuando el castigo que se infringe no puede ser mayor ¿No sería de esperar una oposición rotunda y visible? ¿Lo coherente no sería una tremenda consternación en las personas que componen las ONGD y una movilización inmediata en contra de las políticas que van a causar el exterminio directo, por omisión, de cientos de miles de seres humanos?
Estamos estupefactos ante la pasividad y la abulia de este colectivo. No se trata de culpabilizar de la situación a las ONGD. Los culpables son otros bién conocidos, en nuestro caso y hoy, es el Partido Popular de Cantabria el autor y protagonista de semejantes felonías. Pero, sí convendría, a nuestro entender, que los miembros de las ONGD y sus responsables, revisaran cuáles son sus objetivos fundacionales y cuál debe ser su implicación en las causas del sufrimiento humano. Convendría también que se reflexionara, sobre el profundo significado de "tirar la toalla" en estos momentos, en relación a las vidas de las personas de las comunidades más vulnerables y en las consecuencias para nuestra propia sociedad.
Sin esta reflexión, que necesariamente conduce a la acción, las ONGD de Cantabria serán historia.
viernes, 2 de septiembre de 2011
DE MAL EN PP EOR
Los nuevos gestores, como nos temíamos, van a hacer bueno al gran "Mago Alberto", famoso por haber hecho desaparecer los dineros destinados a apoyar los proyectos solidarios de las ONG´s, y de los cuales nunca más se volvió a saber.
Recortes, recortes, recortes parece ser el mantra que al uníosono entonan los regidores del PP. No es que nos sorprenda, ya estábamos sobre aviso, lo que nos asquea es la coletilla burda y retrógrada con la que se llenan de razón creyendo interpretar el sentir ciudadano: "primero los de aquí, que hay familias que lo están pasado muy mal". El problema, a nuestro juicio, es que no desean entender que lo uno no esta en contraposición con lo otro, sino que es parte de una misma sensibilidad.
En definitiva, la realidad desenmascara su verdadera política, y nos muestra que ni para lo uno, ni para lo otro.
Lo que subyace en su visión del mundo, es una profunda insolidaridad, una falta de sensibilidad social supina, que se fundamenta en una posición ideológica ultra conservadora, pacata y corta de vista.
Si en Cantabria los presupuestos de 2011, elaborados por PRC y PSOE ya imponían un recorte en solidaridad del 20%, lo que se está cociendo, según la percepción, que ya es convicción, dentro del sector de las ONG´s, es que se va a estar próximo a la extinción. Esta es la voluntad de los actuales políticos del PP, acercarse lo más posible a la nada.
En resumidas cuentas, van a pagar los de siempre. No vamos a abundar en cuestiones sobramente conocidas. El ejecutivo de Cantabria anterior y el gobierno actual del Estado, se lo pusieron y se lo ponen en bandeja de plata a los actuales y a los venideros.
Nuestra conclusión: son los mismos perros con diferentes collares. Dos caras de la misma moneda, la moneda de la dictadura de los mercados, de la economia financiera desbocada, de la aceptación del estatus quo, de las reglas sagradas del mayor beneficio al mínimo coste, sin importar las consecuencias para las personas, aunque se cuenten por mllones el número de victimas. ¿El Cuerno de África, los Ojetivos del Milenio, el cambio climático? Paparruchas si no representan un buén negocio.
Definitivamente, a nosotros no nos representan. Definitivamente, son detestables... los unos y los otros. Definitivamente nuestra sociedad necesita de una limpieza en profundidad. Ellos, los actuales, tienen las manos y las mentes demasido sucias para propiciar algo limpio.
Ésto es lo que estamos aprendiendo. Ésta es su triste enseñanza.
martes, 22 de marzo de 2011
EL MAGO ALBERTO PRESENTA EL PRIMER FESTIVAL INTERNACIONAL DE MAGIA EN COOPERACIÓN AL DESARROLLO
Con este truco, bautizado como "birle-birloque", ha conseguido que a fecha de 22 de marzo no se hayan cobrado los proyectos aprobados en 2010, y que los que se debieran realizar en 2011 no se sepa ni si ni siquiera si saldrán a convocatoria.
Las ONGD boquiabiertas ante la imponente demostración de magia del mago alberto, no salen de su asombro y por el momento no dan señales de vida.
La razón de esta falta de respuesta de las ONG de Desarrollo, más allá de su proverbial inacción, puede deberse a que esperan lo mejor del truco: que con otro pase mágico inigualable vuelva a hacer aparecer los fondos evaporados.
¿Conseguirá este gran prestidigitador, que ya intentó superar en un pub santanderino el milagro de las bodas de Canaan, multiplicando los cubatas y las birras (gratis, ya que pagaba Asuntos Europeos), hacer salir de su chistera los fondos desaparecidos?
¿Tranformará los fondos destinados al año 2011 en los que se debieron destinar para el 2010?
¿Conseguirá con su inigualable magia hacer desaparecer el tejido asociativo de cooperación para el desarrollo de Cantabria?
¿Estará siguiendo la senda de otros grandes magos como Gallardón en Madrid, que han hecho desaparecer completamente la cooperación para el desarrollo?
El espectáculo continua... y pronto tendremos la respuesta.
Seguiremos informando...