martes, 28 de octubre de 2008

LOS FIGURANTES

Hemos asistido a la celebración por parte de la Alianza Cántabra contra la Pobreza de la III semana contra la pobreza.
Más alla de la mera reivindicación de los, a nuestro juicio, romos Objetivos del Milenio, a los que al parecer todos los políticos dicen apoyar, aunque solo sea con palabras, (mientras rescatan al sistema capitalista, con pocas explicaciones, pero con miles de millones de euros contantes y sonantes) esta iniciativa nos parece un valiente esfuerzo por sacar a la luz una realidad que, a pesar de que la mayoría de nosotros somos sensibles a ella, tenemos tendencia a postergar en el olvido.
Lo más exitoso de la mencionada semana se nos antoja que fue, a parte de la conferencia inaugural del siempre inefable Carlos Taibo, la manifestación que se convocó y a la que asistió un nutrido grupo de ciudadanos, cosa en principo sorprendente por estos lares.
Pero adictos como somos a las gloriosas efemérides, no nos podemos resistir a contar, que lo que más nos llamó la atención en el inicio de la marcha fue una danza invisible (para la mayoría), en la que un grupo de políticos casi todos del PP, capitaneados por la concejala de cooperación del Ayuntamiento de Santander, aferrados a una de las pancartas, pugnaba por situarse estratégicamente en la cabeza de la manifestación, mientras la organización trataba de colocar al frente de la misma a los representantes de las organizaciones convocantes, miembros de la Alianza Cántabra contra la Pobreza.
Esta danza más o menos explícita, acabó con una hábil maniobra, por la que los convocantes, percatados de las aviesas intenciones del citado grupo, con gran arrojo y arriesgando su integridad física, esprintaron con ímpetu y realizaron un "interior" al grupo de políticos/as, ganando así la "pole" para el resto del acto. Una maniobra llena de plasticidad y armonía que deleitó al numerosos público asistente (o al menos a los que se percataron de la misma).
Cabe preguntar, si en un acto reivindicativo en el que se exige a los políticos un compromiso mayor con los excluidos del planeta, tiene sentido que estos personajes, que en el caso del Ayuntamiento de Santander reducen en vez de aumentar las partidas destinadas a lo reivindicado, con cara de cemento armado, asistan como protagonistas del evento. O si más bien, en caso de desear asistir, y si aún les quedara algo de vergúenza torera, debieran hacerlo solo como figurantes y entonando el "mea culpa".

martes, 12 de agosto de 2008

EL DESCONCIERTO SEÑA DE IDENTIDA DE LOS AYUNTAMIENTOS DE CANTABRIA EN MATERIA DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO

Noja, Castro, Piélagos, Camargo... y todos los demás. Los tres primeros aludidos son las joyas de la corona en lo relativo a despropósitos en materia de cooperación para el desarrollo en Cantabria. Como muestra un botón. Noja saca su convocatoria para proyectos del 2007 en diciembre de ese mismo año. Pretende que se justifiquen los proyectos con facturas de 2007 y en agosto del 2008 no ha resuelto, ni como es lógico pagado, las subvenciones correspondientes al citado 2007. Todo un ejemplo de coherencia.
Los demás, parecido, y como denominador común la tacañería. Se sacan las convocatorias de subvenciones cara a la galería, con partidas escasas y sin objetivos ni planificación mínima.
Todo ello acompañado por la omnisapiente Universidad de Cantabria, que desde la Cátedra COIBA pone todo su empeño en entrar a valorar los proyectos presentados en las convocatorias (a base de becarios mal pagados y con historiales maquillados para que parezca que la baremación es cosa de profesionales), pero ninguno en mejorar procedimientos y aconsejar buenas prácticas. Objetivo: presentar un buen curriculum institucional que justifique su actividad, las jugosas subvenciones recibidas de la Dirección General de Cooperación para el Desarrollo, y sacar lustro personal para su Director y para los más allegados o mejor dicho allegadas...
Nadie dice nada. Nadie mueve un dedo. La Dirección General con su flamante Director al frente no osa realizar el más mínimo gesto para paliar tal situación, quizá no es conveniente mentar la soga en casa del ahorcado... Las ONGD por lo "bajini" echan pestes, pero cuidado, no vaya a ser que nos quiten el pienso. La coordinadora de ONGD... a verlas venir... En fin que pareciera que mientras una multitud de seres humanos siguen sometidos a la injusticia y la miseria, desde los sectores que dicen defenderlos, ser su voz y sentir sus penas como propias, se juega al "estatus quo", sin demasidas angustias. Total... nosotros tenemos el presente asegurado.
Algo huele a podrido en la cooperación Cántabra. No hablamos de corrupción, ni siquiera se trata eso... o al menos no hablamos de una corrupción al uso. Hablamos de esa inmensa y pútrida ciénaga social en que está inmersa la sociedad de Cantabria; una sociedad endogámica, desmovilizada y envejecida, anclada en la recomendación y el amiguismo, donde la aspiración mayoritaria de l@s jóvenes, la supuesta energia renovadora de la sociedad, es la de ser funcionari@ para vivir tranquilo y no tener que emigrar, y en la que su mayor icono, lo más conocido allén de los Picos de Europa, es un presidente contertulio, cuya actividad más notoria es la promoción del sobao y de la anchoa por los diferentes saraos y platós de las tierras de España.
La cooperación para el desarrollo, lógicamente, es el reflejo de este estado de cosas. No son de estrañar, en este contexto, reacciones como las del Consejero de Obras públicas, habilmente invitado por alguna asociación a un viaje de visita sobre el terreno, que impactado por las condiciones de vida, hace un llamamiento a una colecta municipal para conseguir fondos para alguna obrita de asfaltado del desierto. O que la Concejala de Salud, Inmigración, y Cooperación para el Desarrollo del ayuntamiento de Santander, también habilmente invitada a una visita por alguna organización de apoyo al pueblo saharaui, con el corazón roto, done un autobús de segunda mano, para uso y disfrute de "esa pobre gente". Medidas ambas (por no citar otros ejemplos descorazonadores) que hablan por si mismas del grado de planificación, coordinación y de la coherencia de las políticas públicas de cooperación para el desarrollo practicadas desde Cantabria.
Cantabria y la cooperación para el desarrollo cántabra necesita aire fresco. Un aire que alivie la narcotización social galopante a la que nos ha llevado la mediocridad de los políticos y nuestras actitudes carentesde compromiso. Es urgente y tarea de todos abrir las ventanas de par en par para que corra el aire, y limpiar nuestra casa si queremos tener algún futuro.

jueves, 13 de diciembre de 2007

DEFINITIVAMENTE

Definitivamente Mrs. Martín ha entrado usted en el club de los que no saben hacer la o con un canuto. Es duro para nosotros manifestarnos de este modo. Imagínese la decepción que hemos sufrido para hablar de este forma tan poco respetuosa. Habíamos depositado enormes espectativas en su flamante Concejalía de Salud, Inmigración y Cooperación al Desarrollo y todo son disgustos...
* Reduce la partida de cooperación para el desarrollo.
* Reduce la partida para las asociaciones de crácter social.
* Va a modificar la estructura de su oficina de Cooperación y voluntariado sin contar con la opinión o consejo de las asociaciones del sector y teniéndose éstas que enterar por terceros.
* Nadie conoce su programa de gobierno o plan de trabajo (ni sus propios técnicos), y nos comentan sus fieles colaboradores que se sienten descolocados, y que esperan cada minuto con pavor su ocurrencia de turno.
¿De verdad cree que esa es la forma de trabajo de una profesional? ¿O es usted solo aficionada?
¿Cuanto cuestan al ciudadano sus villancicos interculturales, ferias interculturales a modo de parques temáticos, etc. etc. etc? ¿No dice que no hay dinero? Pregunte en el Consistorio cuánto ha costado y va a seguir costando el embaldosamiento del Parque de las Llamas. Es solo cuestión de prioridades. Mientras, en las casas del exiguo casco histórico que les queda a los santanderinos, y que se nos caen de puro abandono especulativo, viven numerosos inmigrantes. Ésa a nuestro juicio debiera ser parte de su lucha.
Ha entrado usted como un elefante en una cacharrería, y lo peor de todo es que se esta poniendo en evidencia. Cada día es más patente que sabe poco o nada de Cooperación para el Desarrollo e inmigración (de salud suponemos que algo sabrá), como parece demostrar la absoluta falta de iniciativas de que hace gala, más allá del continuo impulso a la recaudación caritativa (sin soltar un euro), a las actividades de información (que ejecutan otros y por lo tanto sin soltar un euro) y a las ya citadas efemérides que a nuestro juicio son sumamente caducas, más propias de épocas afortunadamente ya superadas. Mientras, como ya hemos comentado, el grueso de la partida se la gasta en villancicos interculturales, o engendros similares que dan mucho juego...
Esta claro, parece querernos demostrar que con su colaboración se pueden hacer grandes cosas sin poner un céntimo, como si por el mero hecho de ser rozada levemente con la angelical luz de su áura, se fertilizara cualquier iniciativa, por cutre que sea.
Pero desgraciadamente no tenemos a Gandhi ni a la Madre Teresa de Calcuta por concejal, y nos sería más práctico que se concentrara en construir un verdadero plan de trabajo, al poder ser consensuado (si no es mucho pedir) con el tejido asociativo al que representa, se bajase de la soberbia de creer que lo sabe todo cuando en realidad acaba de llegar y no sabe nada, escuchara más a sus propios técnicos municipales,y renunciara a este desfile incoherente de vanalidades con que nos está bombardeando de forma sistemática.

GUAICAIPURO CUAUTEMOC COBRA LA DEUDA A EUROPA

Por una vez y sin que sirva de precedente... y aunque para algunos de los escasísimos lectores que presumimos siguen esta bitácora no suponga novedad alguna, publicamos un escrito de Luis Britto García, que nos parece interesante, tanto por su afinada prosa, como por la visión sobre la deuda externa que esta especie de cuento histórico, nos permite atisvar.


GUAICAIPURO CUAUTEMOC COBRA LA DEUDA A EUROPA

Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuautémoc, he venido a encontrar a los que celebran el Encuentro. Aquí pues yo, descendiente de quienes poblaron América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que se la encontraron hace quinientos. Aquí pues nos encontramos todos: sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me Descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una Deuda contraída por Judas a quienes nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda Deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Ya los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pago. También puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que sólo entre el año de 1503 y el de 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? No lo creyera yo, porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? Guárdeme Tonantzin de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano. ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas, que califican al Encuentro de Destruición de las Indias, o a ultrosos como el doctor Arturo Uslar Pietri, quienes afirman que el arranque del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a esa inundación de metales preciosos.
No: esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa. Lo contrario sería presuponer crímenes de guerra, lo cual daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino a indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuautémoc, prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis. Tan fabulosas exportaciones de capital no fueron más que el inicio de un Plan Marshalltzuma para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los musulmanes, cultores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por ello, al acercarnos al Quinto Centenario del Empréstito, podemos preguntarnos: ¿han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable, o por lo menos productivo de los recursos tan generosamente adelantados por nuestro Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, los dilapidaron en batallas de Lepanto, Armadas Invencibles, Terceros Reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin más resultado que acabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá (pero sin canal). En lo financiero, han sido incapaces -después de una moratoria de 500 años- tanto de cancelar capital o intereses, como de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar. Y nos obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago del capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de interés de un 20% y hasta un 30% que ellos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10% anual acumulado durante los últimos trescientos años.
Sobre esta base, y aplicando la europea fórmula del interés compuesto, informamos a los Descubridores que sólo nos deben, como primer pago de su Deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y otra de dieciséis millones de kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir: un número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras, y que supera ampliamente el peso de la tierra. Muy pesadas son estas moles de oro y de plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
¿Cuánto pesa la sangre de ochenta millones de víctimas? ¿Cuánto pesa el olvido de diez millares de culturas? ¿Cuánto pesa el silencio de veinte millares de lenguas?
Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y los obligue a cumplirnos sus compromisos mediante una pronta Privatización o Reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera como primer pago de su Deuda histórica.
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que le impide cumplir sus compromisos financieros o morales. En tal caso, nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con la que mataron al poeta.
Pero no podrán: porque esa bala, es el corazón de Europa.

jueves, 22 de noviembre de 2007

ADIOS

De todos es conocida la reciente desaparición del Director General de Cooperación para el Desarrollo del Gobierno de Cantabria, José Félix García Calleja.
Queremos dar fé desde este blog de nuestro sincero pesar, y nuestra profunda emoción por su pérdida. Emoción compartida con los cientos de personas que se congregaron en su última despedida, visiblemente impactadas por la crudeza de una noticia tan repentina e inesperada.

Esta circunstancia tan terrible, esta experiencia cercana con la muerte, nos hace concentranos en nuestro dolor, nos provoca mandar un mensaje de cariño, cercanía y solidaridad a su familia, y nos hace necesariamente reflexionar a fondo sobre nuestra terrible fragilidad como seres humanos y sobre el sentido y volubilidad de nuestras acciones.

Estmos seguro de que casi la totalidad de los presentes en su funeral pudimos percibir sensaciones similares. Todos estos sentimientos y sensaciones son tan íntimos y a la vez tan compartidos y comunes, que produjeron un potente efecto en todos nosotros. Se produjo, a nuestro entender, una verdadera comunión, una especial sintonía espiritual a pesar de la enorme diversidad de las personas presentes.

Esto es lo verdaderamente esencial en el acto de despedida de José Félix García Calleja.

Lo otro, la profusión de voluminosas esquelas, aparatosas coronas, coches fúnebres y demás fastos (la mayoría promovidos por instituciones varias y pagado con dinero público) responden a otros condicionantes que él, estamos seguros, hubiera preferido evitar.

Quizás y como homenaje póstumo, se nos ocurre que hubiera sido más coherente y ajustado a su perfil humano y profesional, dedicar las astronómicas cifras que se embolsan funerarias, periódicos y demás agentes especializados en ritos fúnebres, a otros fines más acordes a los objetivos que enmarcaron su vida. Eso, seguro, le hubiera llenado de orgullo.

Es solo una idea, una reflexión expresada sin ánimo de escarnecer, ni ofender a nadie. Entendemos los usos sociales que imponen las tradiciones y respetamos otras sensibilidades que, es evidente, entienden las cosas de forma distinta.
Pero... nosotros, así lo vemos.

viernes, 31 de agosto de 2007

LOS CLAROSCUROS DE LA POLÍTICA DE COOPERACIÓN CÁNTABRA

Soñamos. Somos por naturaleza utópicos. Si fuera de otro modo, ¿cómo podríamos subsistir sin aislarnos, sin enloquecer, mientras observamos la magnitud el dolor global? O peor, mientras nos desespera la absoluta indolencia de tantos frente a la injusticia que se ceba sobre los más débiles, sobre la mayoría.

Al igual que hay quien desconfía de los idealistas, nosotros desconfiamos de los que han dejado de soñar, de los que han desterrado la utopía de sus vidas y de sus obras, de los que se acoplan al posibilismo del estatus quo en la creencia de que es el mejor camino para perpetuarse en el poder.

En este sentido, y a nuestro modo de ver, la circunstancia que define la política de Cooperación para el Desarrollo del Gobierno de Cantabria en los últimos años, es la falta de horizonte utópico, convirtiéndose en lo que podríamos definir como una política sosa, sin alma. Sus protagonistas, pareciera que han perdido la capacidad de transmitir cualquier tipo de ilusión, más allá de la que puedan suscitar las acciones populistas (tele maratones solidarios, expediciones humanitarias de coleguillas de chaleco de camuflaje y cinta Nike en la frente...) o la que pueden proporcionar las concesiones a unos u otros grupos más o menos allegados.

Cierto que se han hecho cosas; que se ha avanzado en la configuración de las bases de la futura Cooperación para el Desarrollo de Cantabria con la reciente aprobación de la Ley del ramo; que se han aumentado considerablemente las subvenciones a proyectos de desarrollo y se ha dado coherencia a las bases de las convocatorias, entre otras medidas que consideramos positivas dentro del sector. Todo ello, es cierto. Es justo reconocerlo y agradecerlo.
También es cierto que es su función y su deber hacerlo de este modo y que las ONGD han sido en gran medida tutores y garantes de este proceso.

Pero desde este blog se tiene la impresión compartida, y en determinados aspectos la convicción cierta, de que todo se hace como si fuera un trámite administrativo. Las decisiones se toman con los ojos, la atención y probablemente el resto de los sentidos, puestos en otros objetivos, los cuales identificaríamos claramente como políticos, entendiendo este término como la obtención de réditos partidistas. También pensamos que esta forma de actuar, en demasiadas ocasiones, lesiona los intereses de la cooperación cántabra y como consecuencia desvirtúa en gran medida dichos logros.
A esta forma de actuar, que de una u otra forma es percibida por la ciudadanía, es a lo le llamamos esencialmente mediocridad, falta de horizonte utópico o falta de alma.

Dicha forma de actuar conlleva la inexistencia de voluntad para mitigar, aunque solo sea por un momento, esa avidez de los políticos por transmutar en beneficios electorales cada acto, cada iniciativa, cada gesto.
Hablamos de tic megalómanos en el diseño de la política de cooperación ejecutada de forma directa por la Administración Cántabra, empeñada en darse protagonismo y autobombo a sí misma y que a nuestro juicio sobredimensiona las posibilidades de una tierra tan diminuta como la cántabra, distorsionando y erosionando la consecución de los objetivos de la cooperación pública.

Un ejemplo paradigmático de lo anteriormente comentado, lo constituye la reciente convocatoria por la Dirección General de Cooperación, con la solícita colaboración y auxilio de la Cátedra de Cooperación de la UC y la presencia de la Vicepresidenta del Gobierno Cántabro, de un numeroso grupo de embajadores centroamericanos, alojados con todo su séquito en hoteles de lujo, y por supuesto a cargo de la cooperación cántabra. Consultadas fuentes próximas al evento, no se sabe explicar exactamente qué se logró con tal despliegue diplomático. A no ser que se enmarque dentro de la campaña electoral, con el supuesto beneficio de la aparición machacona en los medios de comunicación de las caras de siempre. Otra posibilidad es que sencillamente se trate simplemente de un despropósito, fruto del afán megalómano antes citado. Pero esto es solo una suposición...

Otro ejemplo de ese ansia de dejar la impronta del político por encima de todo, es la puesta en marcha por parte de la Dirección General de Cooperación, de proyectos de cooperación directa que carecen de las mínimas exigencias de planificación, que no cuentan con la participación de personas con la debida formación ni experiencia, y la posterior insistencia de apoyo a esas acciones que, sobre todo en África, es un secreto a voces, han fracasado estrepitosamente.
Después, se trata de invisibilizar los malos resultados ¿Cómo explicar sino que no se hagan públicas las evaluaciones de los mismos, ni se pidan cuentas a sus responsables directos?

Un ejemplo más de habilidad en la tarea de arrimar el ascua a su sardina, es que a la hora de designar una persona que se encargue de la construcción de una institución universitaria de máximo nivel, como la Cátedra de Cooperación con Ibero América, no se consulte a los agentes de cooperación. En el sector se quejan de haberse encontrado de sopetón con una persona desconocida en este mundo, sin formación específica en la materia, ni experiencia en el sector, más allá de sus capacidades personales que, por la impresión que se pretende transmitir, suponemos inmensas.
Comprendemos que puede ser mucha la tentación cuando se trata de asegurarse “per secula seculorum” la “cercanía” de una institución que nada menos que se encarga de evaluar las acciones de cooperación del Gobierno y las convocatorias de subvenciones, entre otras actividades. Pero seguramente, y una vez más, este modo de proceder no es la mejor opción para el bien de la Cooperación para el Desarrollo de Cantabria.
Por cierto ¿Saben ustedes cuánto le cuesta en subvenciones esta institución universitaria al erario público del dinero destinado a la Cooperación para el Desarrollo con países empobrecidos? Pues según nuestras fuentes, y entre una cosa y otra, la broma supera ampliamente los 200.000 € y probablemente nos quedemos bastante cortos. Los datos según parece son muy difíciles de obtener.

Mientras tanto la Dirección General de Cooperación al Desarrollo, la misma que planifica las políticas públicas en esta materia, sigue sin contar con un solo técnico especializado en el tema que nos ocupa. No debe ser ésta una de sus prioridades.

Podríamos seguir cargándonos de razón escarneciendo las prácticas solidarias de nuestros líderes políticos del momento. Probablemente pudiéramos hacer un análisis de en qué se gastan el dinero y a qué empresas conceden los contratos (por si se diera el hipotético caso de que alguna de ellas pudiera tener conexión con amigos o correligionarios) pero sería demasiado prolijo. No tenemos tanto tiempo. Hay agentes sociales, representantes del sector, cuya misión, a nuestro juicio, debiera ser precisamente esa. Además y en definitiva, a estas alturas no espantarían demasiado a nadie los resultados.
Basten estos ejemplos expuestos anteriormente para que cada cual saque sus conclusiones. Y a buen entendedor...

Por nuestra parte, seguiremos soñando con que lo que exponemos en este blog pueda servir para mejorar las prácticas y la transparencia de todos los implicados en este mundo de la Cooperación para el Desarrollo. Y soñando con que dicho mundo se distinga del resto por ser exquisitamente ético y extraordinariamente utópico.
Y de vez en cuando, seguiremos diciendo lo que pensamos. A riesgo de equivocarnos...

viernes, 10 de agosto de 2007

USTED NO VA BIEN MRS MARTÍN

Usted no va bien Mrs Matín. Empezamos fatal Mrs Martín. Tenemos noticias de que entre sus primeras actuaciones figura otra nueva edición de la feria intercultural del Sardinero. La suponemos entusiasmada con la idea y que estará poniendo sus cinco sentidos y todo su corazón en la organización del evento. Pues sentimos ser una gotita de agua fría (no podemos optar a la categoría de jarro por nuestra insignificante repercusión mediática)
Mire Mrs. Martín,en el artículo anterior le dábamos la bienvenida y un margen de confianza de 100 días. Pero Mrs. Martín, usted va como una moto. Usted no va bien, ya se le esta viendo el plumero... Nos dijeron desde el Ayuntamiento de Santander que no había dinero y que había que reducir sustancialmente el presupuesto de proyectos sociales y de cooperación para el desarrollo. Y a los pocos meses nos viene usted con esto... y se nos ocurre preguntar ¿Cuánto cuesta la organización de dicha feria? Y lo más importante ¿Para qué cree usted que sirve? ¿Ha consultado usted con sus técnicos municipales? Nos cuesta creer que unos técnicos den el visto bueno a semejante despropósito.
Por si no se lo han planteado sus técnicos asesores, y dado que desde este blog somos terriblemente preguntones, lanzamos las siguientes interrogantes:
La empresa organizadora (la que se lleva la pasta) ¿Quizás es la misma que organizaba la feria de las naciones, evento y negocio privado en donde se cobraba por la entrada al mismo, o estamos equivocados? ¿Existe malestar entre las asociaciones de inmigrantes que desean vender sus productos porque el organizador y patrón detenta la exclusiva? En cualquier caso la pregunta de fondo es ¿Qué tiene que ver esa feria trasplantada del ámbito empresarial privado al público con los verdaderos temas que vertebran los fenómenos de la inmigración en Cantabria? ¿No se parece más este esperpento intercultural a una feria de consumo y entretenimiento dirigida a los turistas, en la línea de espectáculos como el mercado medieval o similares? ¿No se le ocurre otra forma de gastar los dineros destinados a los inmigrantes?
Nos da vergüenza ajena, Mrs. Martín, ¿Cuántos actos para dar a conocer o debatir las últimas propuestas, proyectos o experiencias de interculturalidad tiene previsto organizar entre los sugerentes aromas del chorizo criollo, los vapores etílicos del mojito, o las sensuales evoluciones de las bailarinas y bailarines de salsa? ¿Cuantas personalidades nos brindarán su saber y nos ilustrarán sobre los temas candentes de la inmigración? ¿Muchos, pocos, ninguno?
Nos tememos lo peor Mrs. Martín. Empezamos a pensar que la inconsistencia y la vacuidad, es marca de la casa. Y fíjese que decimos inconsistencia y vacuidad. Porque Mrs. Martín, no queremos creer que usted esto lo hace a propósito, y menos con fines espurios.
Se nos hace imposible pensar que detrás de esa educadísima sonrisa que de forma permanente usted regala con magnanimidad a sus visitantes o contertulios, característica inequívoca de las grandes damas de nuestra alta sociedad y que constituye su mayor patrimonio, se esconda algo turbio.
Por eso Mrs. Martín nos vamos a permitir aportar una pequeña sugerencia, para demostrar nuestro espíritu de colaboración y ayudarle a salvar la cara:
Dado que usted es la cancerbera de las subvenciones municipales del sector social, convoque a las asociaciones y pídalas que estén presentes en su sarao intercultural.
Verá como no se niegan... Verá como acuden de forma estoica y sumisa a contemplar horas y horas y si hace falta semanas y meses en los dos metros cuadrados que se les asignen, como el personal se divierte y pasa olímpicamente de ellos, mientras para sus adentros emiten improperios impronunciables por ser cómplices de semejante majadería.
Pero no se preocupe Mrs. Martín, no llegarán dichos improperios a sus delicadas orejas, perdón, perdón quería decir, a sus delicados oídos. Se los comerán con patatas los “pringaos” de siempre, mientras usted saluda, con gesto elegante y esa sonrisa tan suya, a los jefes de los pringaos.
Así el público en general, que entre nosotros de esto sabe muy poco, tendrá la imagen de que la cosa no es tan simple, vamos... que de inconsistencia y vacuidad nada. Y si de paso organiza algún telemaratón, alguna rifa benéfica, vende algún juguete solidario o recolecta los sobrantes de esta sociedad de consumo, mejor que mejor, que la gente ya no sabe donde guardar tanto cachivache. Además contribuirá de forma notable al bienestar psicológico del personal, que se sentirá mejor porque puede ayudar de una manera fácil, directa y segura a los pobres.
Y en definitiva, y casi casi lo más importante, como las ONG no esperan cobrar de inmediato, sino que pacientes esperarán a la convocatoria de subvenciones, nos ahorramos un dinerito que bien puede entregarse al organizador, que seguro tiene unos márgenes empresariales estrechísimos.
¿A que somos buenos pensado Mrs. Martín? ¿A que es la solución ideal dadas las circunstancias?
Y así todos, o mejor dicho, casi todos contentos... y que siga la fiesta...